El topiramato (nombre comercial Topamax) es un anticonvulsivo que se ha utilizado para tratar una variedad de condiciones, tales como convulsiones asociadas con la epilepsia y el síndrome de Lennox-Gastaut, el trastorno bipolar, dependencia del alcohol, y la prevención de la migraña.

El estudio consistió en 142 individuos adictos a la cocaína. A la mitad del grupo se le asignó al azar recibir topiramato mientras que la otra mitad recibió un placebo. A lo largo de las 12 semanas del estudio, el grupo de topiramato tuvo significativamente más días libres de cocaína que indica la posibilidad de semanas sin el antojo de tomar cocaína. Además, el grupo de topiramato informó menos antojos y el aumento de funcionamiento en comparación con el grupo placebo.

Los efectos secundarios fueron leves y mínimos, incluyendo la falta de atención, hormigueo en la piel, distorsiones del gusto, y disminución del apetito. Las altas dosis de topiramato se han asociado con glaucoma, sin embargo, esto no fue un factor en este estudio. En última instancia, los resultados del estudio sugieren que el topiramato es un fármaco seguro y eficaz para la lucha contra la dependencia de la cocaína.

Debido a que el topiramato ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de la adiccion a la cocaína o al alcohol, investigador principal Bankole A. Johnson es optimista de que con la comprensión sobre cómo los productos químicos interactúan con el cerebro se puede entender la causa neurobiológica de la adicción.

La cocaína, un derivado de la planta de coca suramericana, provoca más visitas al hospital que cualquier otra sustancia ilegal. La cocaína es un estimulador del sistema nervioso central y afecta al sistema circulatorio mediante el aumento de la frecuencia cardíaca, mientras que favorece la constricción de los vasos sanguíneos. El consumo de cocaína puede provocar un derrame cerebral o un paro cardíaco, causando la muerte.