¿Cómo se diagnostica la adicción?

La adicción es una condición crónica que es difícil de diagnosticar y tratar. Si bien los signos pueden ser claros, el diagnóstico depende en primer lugar de que la persona con una adicción o las personas cercanas a ella reconozcan y quieran abordar el problema.

El diagnóstico de la adicción requiere una evaluación exhaustiva y a menudo incluye una valoración por parte de un psiquiatra, un psicólogo o un consejero autorizado en materia de alcohol, drogas y otras adicciones. Se utilizan análisis de sangre, orina u otros análisis de laboratorio para evaluar el consumo de drogas, pero no son una prueba de diagnóstico de la adicción. Sin embargo, estas pruebas pueden utilizarse para controlar el tratamiento y la recuperación.

Para el diagnóstico de un trastorno de adicción, la mayoría de los profesionales de la salud mental utilizan los criterios del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), publicado por la Asociación Americana de Psiquiatría.

El proceso de diagnóstico

El primer paso en el diagnóstico depende de que un amigo, un miembro de la familia o la propia persona con adicción reconozca la necesidad de un tratamiento.

Este puede ser a menudo el paso más difícil y a veces puede implicar una intervención personal o de grupo si un individuo con un trastorno de uso de sustancias no es consciente de la magnitud del problema.

Despues la persona con sospecha de trastorno por consumo de sustancias puede acudir a un médico de familia o a un médico de atención primaria, que puede remitirla a un especialista en adicciones o en rehabilitación.

El médico hará preguntas sobre la frecuencia de uso, el deterioro de la vida diaria, y si el uso de una sustancia está aumentando y cómo el patrón de uso está impactando en importantes áreas sociales, ocupacionales, educativas u otras áreas funcionales.

También preguntará acerca de los síntomas de abstinencia que pueden haber ocurrido en momentos en que la persona intentó disminuir o dejar de consumir.

El médico completará un examen físico y realizará algunos análisis de sangre para evaluar la salud general. Esto ayuda a determinar si se necesita tratamiento médico.

Los criterios de diagnóstico

El DSM-5 separa la adicción en nueve categorías diferentes:

  • trastornos relacionados con el alcohol
  • trastornos relacionados con la cafeína
  • trastornos relacionados con el cannabis
  • trastornos relacionados con los alucinógenos
  • trastornos relacionados con la inhalación
  • trastornos relacionados con los opiáceos
  • trastornos relacionados con los sedantes, hipnóticos o ansiolíticos
  • trastornos relacionados con los estimulantes
  • trastornos relacionados con el tabaco
  • otros trastornos relacionados con sustancias, o desconocidos
  • trastornos no relacionados con sustancias

El DSM-V enumera diversos criterios para cada una de esas categorías, y muchas dependencias tienen diferentes síntomas de abstinencia que se producen cuando un individuo no tiene acceso a la sustancia.

Para recibir un diagnóstico de trastorno por uso de sustancias o por adicción, una persona debe demostrar dos de los siguientes criterios en un período de 12 meses:

  • consumir regularmente cantidades mayores de una sustancia que las previstas o durante un período de tiempo más largo que el previsto
  • a menudo intentando o expresando el deseo de moderar la ingesta de una sustancia sin reducir el consumo
  • pasar largos períodos tratando de conseguir una sustancia, usarla o recuperarse de su uso
  • anhelando la sustancia, o expresando un fuerte deseo de usarla
  • no cumplir con las obligaciones profesionales, educativas y familiares
  • usar regularmente una sustancia a pesar de cualquier problema social, emocional o personal que pueda estar causando o empeorando
  • abandonar los pasatiempos, las pasiones o las actividades sociales como resultado del uso de sustancias
  • consumir la sustancia en lugares o situaciones que puedan causar daños físicos
  • seguir consumiendo una sustancia a pesar de ser consciente de cualquier daño físico o psicológico que pueda haber causado
  • aumento de la tolerancia, lo que significa que una persona debe consumir más de la sustancia para lograr la intoxicación
  • síntomas de abstinencia, o una respuesta física al no consumir la sustancia que es diferente para las distintas sustancias pero que puede incluir sudoración, temblores y náuseas

El número de criterios que una persona demuestra define la gravedad de la dependencia. Si una persona cumple regularmente dos de tres de estos criterios, tiene un trastorno leve de consumo de sustancias.

Una persona que cumple cuatro o cinco de estos criterios tendría un trastorno moderado de uso de sustancias. Seis criterios denotarían una adicción severa.

A medida que surgen nuevas evidencias sobre los trastornos adictivos, los investigadores intentan determinar si pueden desarrollar criterios de diagnóstico confiables.

El diagnóstico del trastorno por consumo de sustancias implica un primer paso importante ya sea de la persona con la condición o de alguien cercano a ella: reconocer y aceptar el hecho de que existe un problema de salud. La persona que lo padece debe desear primero ayuda, de lo contrario es poco probable que el tratamiento tenga un efecto duradero.

Para ajustarse a los criterios, la persona debe mostrar dos o más signos de adicción en los 12 meses anteriores, incluido el consumo de cantidades cada vez mayores, el uso continuado a pesar de las graves consecuencias y un menor interés en las actividades y la socialización.

Fuentes

  • https://books.google.ro/books?hl=en&lr=&id=-JivBAAAQBAJ&oi=fnd&pg=PT18&dq=Statistical+Manual+of+Mental+Disorders+(DSM-5)&ots=ceVR6-QJu9&sig=J9At5wy_P2NaAhCFa15c3Aj6Y_8&redir_esc=y#v=onepage&q=Statistical%20Manual%20of%20Mental%20Disorders%20(DSM-5)&f=false
  • https://books.google.ro/books?hl=en&lr=&id=-JivBAAAQBAJ&oi=fnd&pg=PT18&dq=Statistical+Manual+of+Mental+Disorders+(DSM-5)&ots=ceVR6-QJu9&sig=J9At5wy_P2NaAhCFa15c3Aj6Y_8&redir_esc=y#v=onepage&q=Statistical%20Manual%20of%20Mental%20Disorders%20(DSM-5)&f=false