La metadona es un medicamento administrado a las personas que reciben tratamiento para la heroína y otros tipos de adicción. Es una elección polémica, y los que se oponen a este método señalan que los adictos están cambiando una adicción por otra. El medicamento se toma por vía oral al ser administrado para tratar las adicciones, pero también se puede inyectar. Algunas personas siguen utilizando la metadona durante años después de dejar de usar heroína.

Los adictos a la metadona tienen una adicción física a la droga, que es un opiáceo sintético. Este droga tiene las mismas características que otros fármacos de esta clase, y se utiliza para sustituir a otros medicamentos, tales como Vicodin, Oxycontin , Percocet y, la heroína. Una persona que se convierte en adicto a la metadona puede sentir que no puede pasar el día sin la droga.

¿Qué es la adicción a la metadona?

La metadona trabaja en las partes del cerebro y la médula espinal para bloquear el "extasis" causado por el uso de los opiáceos (como la heroína). También ayuda a reducir la ansiedad y los síntomas de abstinencia causados por el uso de opiáceos. La acción de la metadona es similar a otros medicamentos sintéticos en la categoría de la morfina (opiáceos). Las sustancias que se derivan directamente de la planta del opio (como la heroína, morfina y codeína) se conocen como los opiáceos.

Por qué se utiliza?

La metadona se utiliza comúnmente para tratar la adicción a los opiáceos (como la heroína). Si se toma una vez al día, la metadona alivia la abstinencia de opiáceos durante 24 a 36 horas, disminuyendo la probabilidad de recaída.

Como tratamiento para la adicción a los opiáceos, metadona reduce las ansias y los síntomas de abstinencia causados por el consumo de opiáceos mediante el bloqueo del "extasis" y por la prevención de la intensa euforia de estas sustancias. Este efecto permite a la gente evitar la extasis física y psicológica y la ansiedad causada por los cambios de los niveles de opiáceos en la sangre, disminuyendo la probabilidad de recaída. En algunos casos de adicción a los opiáceos, puede ser necesario el tratamiento con metadona durante varios años o más.

Los signos de dependencia a la metadona

El abuso de metadona puede tomar un número de formas. Estas son algunas señales de que un usuario ha desarrollado una adicción:

  • Mentir el médico sobre sus síntomas para obtener una dosis más alta de la droga
  • Combinar la metadona con alcohol u otras sustancias
  • Tomar más cantidad de la droga de lo necesario
  • El uso de metadona, en el mismo tiempo con el uso de heroína

Las causas de la dependencia a la metadona

Las personas que utilizan metadona experimentan efectos similares a los de otros opiáceos, aunque no en la misma medida. La metadona trabaja en los centros de placer del cerebro y crea una sensación de bienestar. Un adicto a la heroína puede seguir abusando de la metadona para evitar el síndrome de abstinencia de la misma forma en que originalmente usaba heroína.

Los efectos del uso de metadona

Los adictos a la metadona experimentan los siguentes síntomas cuando toman el medicamento:

  • Contentamiento
  • Somnolencia
  • Calor

La temperatura corporal de la persona, la frecuencia cardiaca y la respiración bajan en intensidad. La presión arterial se reduce, también. Su habilidad para operar un vehículo o maquinaria pesada puede verse afectado a consecuencia de la droga.

Las complicaciones y los efectos del uso de metadona a largo plazo

Para los usuarios que toman metadona durante mucho tiempo, los síntomas del uso de la metadona son:

  • Dolor abdominal
  • Estreñimiento
  • Aumento de la sudoración
  • Períodos menstruales irregulares
  • Comezón
  • La disminución del deseo sexual
  • Náusea
  • Erupciones en la piel
  • Dolor en los músculos y las articulaciones
  • Caries dentales
  • Vómitos

Cuando las mujeres embarazadas utilizan metadona, el feto también está expuesto a la droga. Como resultado, el bebé nace con una adicción a la metadona. Se anima generalmente a estas mujeres a elegir la lactancia materna y no la alimentación con biberón , ya que la metadona también está presente en la leche materna. Después del nacimiento, el bebé experimenta sintomas de abstinencia, y este método de alimentación ayuda a aliviarlos.

Otros riesgos potenciales del uso de metadona son:

Interacciones con otras drogas

Las muertes debido a metadona suelen estar relacionadas con el consumo de metadona junto con otras drogas como el alcohol.

Dependencia

Debido a que dejar de consumir metadona es notoriamente difícil a causa de a la dependencia física extrema que puede causar, algunos individuos que entran en programas de desintoxicación de heroína con metadona permanecen en ellos durante un período indefinido de tiempo por el temor a los sintomas de abstinencia. (Pero no es siempre el caso, la metadona es muy util en el tratamiento del consumo de heroina por ej. si se administra en cantidades seguras.)

Abuso

El uso de metadona supone el riesgo de abuso; algunos individuos complementan su medicación de metadona prescrita con metadona adquiridas de otras fuentes. También hay un riesgo de dependencia psicológica que contribuye en gran medida a los abusos de esta sustancia.

Tolerancia

Uno de los aspectos más peligrosos de la metadona, como el de cualquier opiáceo, es el desarollo de tolerancia a la droga. La tolerancia es un factor que es particularmente peligroso para las personas que abusan de las drogas. Con el fin de conseguir los mismos efectos, los usuarios deben tomar cada vez más dosis, pero es difícil, si no imposible, saber qué dosis puede ser fatal segun cada persona.

Ayuda y tratamiento para la adicción a la metadona

Igual que el proceso de superación del abuso de heroína el primer paso en el tratamiento para el abuso de metadona es la desintoxicación de metadona. Hay dos enfoques diferentes para liberarse de la metadona. La primera manera es reducir gradualmente la dosis. Con este enfoque no se protege a la persona que esta tratando de dejar la metadona de los síntomas de abstinencia. Los síntomas de abstinencia de la metadona no son algo agradable, y incluyen:

  • Ansiedad
  • Depresión
  • Diarrea
  • Dificultad para dormir
  • Aumento de la presión arterial
  • Dolor
  • Contracciones

Estos síntomas pueden durar entre cuatro y seis semanas. La otra opción es la desintoxicación rápida de metadona bajo supervisión médica en un hospital. Con esta opción, el paciente está inconsciente, mientras que recibe medicamentos para tratar los síntomas de abstinencia.

La recuperación y rehabilitación de metadona

Las personas que han dejado de usar metadona necesitan apoyo para continuar por el camino de la recuperación. Un programa de rehabilitación de drogas en un centro de rehabilitación de drogas para pacientes hospitalizados que dura por lo menos 90 días tiene la mejor tasa de éxito. Este enfoque de tratamiento para la metadona ayuda al adicto a desarrollar nuevas maneras de manejar el estrés de la vida y las circunstancias que pueden desencadenar el deseo de utilizar de nuevo la droga. En la mayoría de los casos es necesaria una combinación de hospitalizacion y programas de recuperación para ayudar a un adicto a la metadona hacer una transición exitosa hacia una nueva vida.